A continuación les presentamos un extracto de la primera parte del “Informe sobre Mitología Aymara y Quechua”, que obtuvimos de la página web de la Universidad Mayor de San Andrés.
COSTUMBRES DE AYMARAS Y KHECHUAS
Las costumbres de Aymaras y Khechuas, como heredad de la grandeza histórica de su cultura, nos presentan contornos cada vez más admirables.
Baste decir que, ni las actuales tesis de avanzado pacifismo de la liga de las naciones, podrían concebir los virtuosos medios por los que el Ande rigió sus conquistas civilizadoras. Sus ideales de gobierno igualitario, de comunismo agrario, de distribución equitativa de los productos, de donación de tierras a los recién nacidos, de honradez en el cumplir de leyes. En realidad, si algo todavía se escribe sobre esta raza y sus costumbres, es simplemente para admirarla, a pesar de que ya ha asombrado demasiado con la pujanza de su cultura, cuyo molde tendrán que tomar las naciones de mañana si quieren ser felices...
Aspectos
El Gobierno sostenía Khorpahuasis, graneros para los pobres a quiénes distribuía también ropas cuando debían aproximarse a los santuarios.
Recogía a mujeres bellas para que los desheredados las tomaran por esposas, sin obligación de llenar todas las ceremonias de costumbre. El Gobernador les hacía una arenga para que lleven vida honorable.
Los delincuentes, ociosos y ladrones, no merecían el seno de la tierra como sepultura: eran echados a los recintos de Puma. Nadie se embriagaba en día particular. No existía el robo en épocas de siembra se ayudaban todos recíprocamente. A quiénes tenían tendencia al ocio se les despropiaba de todo para que la necesidad les obligara a trabajar. Para épocas de carestía se hacía inmenso acopio de granos.
Los niños, al entrar ya a su primera juventud, eran ejercitados, en grandes stadiums, en el deporte, por medio de juegos (agilidad, carrera, resistencia, caza, tiro, etc.) con premios y concesión de grados oficiales dentro del gobierno y ejército. Los torneos se realizaban con ocasión de la fiesta solar.
Al ser consagrados los jóvenes en los deportes, eran también exhortados por los sabios y los ancianos próceres, en sentido de comprender que abandonaban su niñez y sus juegos y que entraban en edad del buen obrar. Su preocupación futura debían ser los problemas de la comunidad.
Era la ocasión de adquirir títulos. Quiénes se rendían en los juegos de pruebas tenían que ser sonrojados por todos y se les destinaba a cargos subalternos de servicio común.
Los médicos y cirujanos del Imperio, hacían grandes descubrimientos y practicaban operaciones que hoy admiran por lo temerarias aún a los científicos más atrevidos. Conservan su fama a través del tiempo y del espacio los Kallawayas que interpretaban lo insondable en la coca, así como lo hacen los pueblos del Viejo Continente con otros elementos. El Kallawaya hacía al mismo tiempo obra de medicina moral. Sus consejos eran muy buenos y su sabiduría despertaba la ciencia de cuantos le hablaban.
No solamente su conciencia llamaba la atención sino también la singularidad de muchas de sus costumbres, y entre ellas la del vestido. Los pueblos Kallawayos vivían en lo tórrido de la Cordillera real. Vestían las mujeres la típica ropa prendida con grandes topos de plata en forma de cucharas en los que convidaban su licor de oro a los huéspedes de honor. Llevaban en la frente una cinta de lujo en colores y brillo, muy ancha. Para emprender sus viajes internacionales llevando su ciencia a través del mundo, el Kallawaya dejaba a su esposa a la confianza de un amigo intimo.
Otros vestidos
La región del Altiplano era también singular en sus vestidos, tenía hermosos trajes amplios, negros con franjas de tejido blanco, como si fuera luto heredado desde la desaparición de la grandeza Tiwanakhota.
Los Khechuas de los valles peinaba a la mujer con Tullmas de tejido fino. Su traje era la combinación de lijllas atrayentes en sus colores, de aspecto siempre nuevo. Como si recién las hubieran estrenado.
Los Urus, que tuvieron grande auge y llamaron la atención por sus vestidos, los conservan aún en sus costumbres tradicionales. La mujer casada llevaba el cabello recogido en multitud de trencitas que las sujetaba con Laurakes de adorno. La soltera no llevaba este peinado. Sus vestidos estaban recogidos con topos redondos de plata. En vez de poncho, el hombre usaba una túnica larga, de manga corta y ancha que le cubría muy bien. Actualmente, viven envueltos en su tradición, alejados y herméticos. Conservan los ritos del antepasado. Cultivan sus alimentos y crían ganado suficiente.
Otra región característica por el vestido, era el Lago y todas sus Islas. Era de un hermoso azul oscuro con fajas de dibujos blancos. La manga corta y ancha. Un manto muy finamente tejido, caía desde la cabeza hasta la cintura.
Las zonas vecinas de los ríos tenían también trajes interesantes por la riqueza de colores y la armonía de matices. Hacían bolsas con las que premiaban a los atletas y gorros de lindos colores. Las jóvenes tejían las fajas representando con símbolos su historia. En las fajas sobresalía el símbolo Mallku. La pastora hacía su honda con grecas que admiraban. Cada pueblo se afanaba en acertar en hermosura y finura de tejidos.
OTRAS COSTUMBRES
El acontecimiento trascendental el matrimonio lo realizaba el Jefe supremo, sujeto a los más severos mandamientos de ejemplo. Lujosamente vestido, iba a la casa de la Koya y la calzaba con ricas sandalias recamadas de oro. Acto seguido `todos los nobles cambiaban sus elegantes vestidos por otros aun mejores y obsequiaban los suyos a os pobres. Manojos de paja del campo con espigas de oro, eran echados en todo el patio de la casa. El la llamaba entonces: Señora y Reina . Y antes del desposorio, todo el pueblo ayunaba. Los nobles regalaban joyas a los pobres. El matrimonio era ocasión de mostrarse igualitario, protector. Terminada la ceremonia, eran visitados por todos los sabios de todos los confines, quienes les dejaban infinidad de consejos, como obsequio.
La costumbre entre los súbditos consistía en que la joven comenzaba por la ceremonia del Kkichiku, haciéndose peinar el cabello por un grupo de amigas y trenzarlo por otro, en señal de noviazgo. Ambos ayunaban seis días antes, a base de agua y granos. Si por alguna circunstancia no podían soportar el ayuno, eran dispensados, previa asamblea de mayores y autoridades. Los sacerdotes exhortaban a la joven que se arrepienta de sus pequeños errores de niñez; que fuera en lo sucesivo un símbolo de abnegación, porque ella debía tener en la vida de hogar igual responsabilidad en el trabajo y la contribución. En seguida se ponía el manto de brillantes colores en los que resaltaba más el blanco. Los suyos la conducían a la puerta de su casa donde quedaba en pie. Aparecía el joven llevándole sandalias adornadas de plata. Los parientes de él daban sus obsequios y preparaban la fiesta. La esposa era conducida a su nueva casa por la madre y hermanas del novio. Entraba de espaldas en señal de pureza.
El matrimonio en la actualidad compite también en espiritualidad con las costumbres de los antepasados.
En las fiestas, se forman todos los casorios. Cuando el indiecito arrebata el topo de plata del Ajsu de la joven, echando a corre, quiere decir que la pretende, si ella lo sigue, es señal de que asiente, si no, regresa quién arrebató la prenda, la devuelve y nada se h dicho...Ganada esta primera prueba, si quieren, pueden ir a vivir con la familia de uno de ellos o casarse inmediatamente. Cuando prefieren vivir antes de casarse, quiere decir que desean armonizar sus temperamentos, conocer sus costumbres para no hacer un hogar desgraciado, y ocurre algunas veces que si no se ha conseguido una armonía, prefieren no casarse.
El día del matrimonio proporcionan abundantes flores silvestres. Como primera ceremonia, los padrinos hacen entrega de estas flores a la novia. Ella las distribuye entre sus invitados.
Por cada flor, le dan regalos que le sirven para equiparse. Las flores que han quedado sirven a las jóvenes solteras para preguntar a los Manes si son amadas: Munakuhuanchus, manachus... esto resulta como el si me quieres ...etc., de las costumbres francesas. Termina la fiesta con el traslado a la nueva casa, donde espera la suegra para entablar diálogos tradicionales de buen consejo.
Cuando se ve desairado por su pretendida, el indiecito, improvisa coplas en las que, al son de la música, exterioriza sus quejas: Ripuspa, pin kutimoj kaskha. Chinkaspa, pin rikhurej kaskha. Khjesachaskha rikukuspa, pin punkunta pasaj kaskha ... Y así, en las fiestas, se improvisan maravillosas canciones que manifiestan sus sentimientos a flor de alma... el mismo insulto lo dirige en tonadas expresivas.
En sus fiestas usa el huaillkhepa, el Tautaku, el Chhallchnkichu, el Huankar, la Chchayña, el Kkairaphuwira, el Kkarapunku, el Kharahuatona, el Pinkillu, la Khena, el Ayarachi, la Tarkha el Aikkori, la Tinya, el Sikku, el Charo, el Khirkinchu. Cantando el yaraví y el Salkhantay y bailando la Kkaswa.
Sistema educacional
Motivo de un estudio especial será el aspecto educacional en la época de auge del Ande. En estas líneas de observación general, solamente nos atendremos a señalar algunas características de conjunto.
La Educación Pública, practicaba los Sistemas y Procedimientos hoy preconizados recién, como gran cosa: clases al aire libre; educación individual; enseñanza práctica a base de material; sistema coeducacional.
Existía la Instrucción Pública Obligatoria y la Instrucción Especial o Profesional.
La Instrucción Primaria se la otorgaba de los seis a los doce años. El sacerdote AMAUTA ejercía el apostolado de la enseñanza. El programa abarcaba todos los Ramos y Materias imaginables en la actualidad, pero, desde un punto de vista esencialmente práctico: construir una casa; confeccionar un vestido; preparar los alimentos; beneficiar las materias primas; practicar un oficio, un arte, etc.
El más grande cariño y una comprensión intuitiva reglaba las relaciones de maestros y alumnos, de tal manera que, no existía la disciplina forzada ni la sanción de castigos.
A tal punto se normaba el postulado de hacer en vez de oír, que los alumnos podían perfectamente construir un puente, por ejemplo, sin saber qué era la definición de la línea, ángulo, superficie o volumen ni la de las medidas métricas.
Las distintas Artes, Oficios y Profesiones se ejecutaban prácticamente, de tal modo que, al salir del Ciclo Primaria, al alumno tenía ya definida su aptitud natural y determinada la carrera que seguiría para su futuro. Por otra parte, el maestro, tenía la obligación de informar a los padres sobre el particular. Inmediatamente de terminada la Instrucción Primaria Obligatoria, el alumno pasaba a la Instrucción Profesional correspondiente a sus aptitudes. En caso de que demostrara insuficiencia o inaptitud pocas veces era conducido a la ejercitación de otro oficio, hasta coincidir con el de su capacidad y optarlo. A ningún alumno se le imponía su profesión, la que era esencialmente voluntaria y vocacional. Los cargos oficiales, eran también motivo de profesión, para la que se escogía a los mejores alumnos en talento. Ninguno podía retirarse de la Escuela sin haber adquirido una grande soltura en la ejecución de su respectivo oficio.
Entre estos, estaba generalizada la Ciencia Agronómica, que tenía una técnica prodigiosa, inimitable en nuestros tiempos actuales, a tal punto que fue ella y las formas de Gobierno, que labraron la felicidad de tan grande y famoso Imperio de millones de habitantes. Escuelas Granjas Agrícolas servían de laboratorios a esta útil profesión. En ella se ponían en práctica los inventos y las experiencias de los doctos agrónomos. A costa del Estado. En beneficio general de todo el Imperio. Inventores y sabios hacían de maestros, de tal suerte que, el alumno recibía una preparación sólida y beneficiosa.
Los Padres de Familia tenían íntima relación con los maestros y se ponían de acuerdo acerca de la psicología y tendencias de los alumnos para su mejor educación. Grande importancia se daba a la Pedagogía Sociológica, como dato antecedente que corroborara los Procedimientos y resultados de la Educación. Siempre que se podía se aprovechaba el ambiente de los niños para darles pasos en la misma profesión de sus padres. En la Escuela se educaba, se enseñaba, al mismo tiempo se descubría la personalidad y la aptitud rodeándosele del ambiente que podía serle propicio para este éxito.
Comprendiendo el grande valor de la atención y de la concentración, los alumnos eran sometidos a tesis graduales, metódicos, por los que llegaron hasta la invención y la sabiduría.
Los parientes de los alumnos podían asistir a presenciar el aprendizaje y escuchar lecciones.
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Fuente: http://www.bv.umsa.bo/libros/mitologia/1parte.htm
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